martes, 4 de octubre de 2011

OREMOS...

SECUENCIA AL ESPÍRITU SANTO

Ven Espíritu Divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre,
Don, en tus dones espléndido.
Luz que penetra las almas,
 fuente del mayor consuelo.

Ven, Dulce Huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
 y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma,
Divina Luz y enriquécenos.
Mira el vacío del alma
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
 si no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo.
Lava las manchas,
infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
 guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones
según la fe de tus siervos.
por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno.
Amén.


ORACIÓN

DIOS TODO AMOROSO
Tú eres mi Padre, yo soy tu hijo.
Creo que me amas,
Sé que me amas,
Siento que me amas… Yo te amo
Me llevas en tus brazos y en el hueco de tu mano, nada de lo que me pasa se sale de tu plan,
porque tu obrar en mi vida es perfecto
y tu tiempo exacto.

JESÚS HIJO DEL PADRE
Tu Presencia en mi vida
me revela el verdadero Rostro de Dios,
Tu presencia me enseña ser hijo en la obediencia, Tu presencia me enseña la grandeza del Amor…
Eres la Luz que me guía,
la Palabra que me salva,
el Agua que me hidrata,
el Pastor que me conduce,
el Pan que me alimenta,
la Vida en abundancia que
 anhela mi ser …

ESPÍRITU SANTO
Llena mi vida…
Ven…Ven…Ven…
Apaga el incendio de mi angustia y
Enciende mi el Fuego de Tu Amor.
Te abro las puertas de mi corazón para que me conviertas en Tu templo santo,
Ven y con tu suave brisa acaricia mi ser,
 alivia mis penas y suaviza mi carga…

MARÍA, PORTADORA DE LA TERNURA
Hija Predilecta del Padre,
Madre del Hijo y
Esposa del Espíritu Santo,
Señora de la Paz…
Enamórame de tu “hágase”
 y en los momentos más duros de mi vida permíteme soñar que me guiñas tus ojos y que con tu amor y protección
me cubres con tu manto…
Amén.
Pbro. Pedro Justo Berrío Bolívar