lunes, 21 de mayo de 2012

! Pentecostés! 2012

¡Ven Espíritu Santo!

“Los discípulos se reunían siempre para orar con María la Madre de Jesús, los parientes del Señor y con las otras mujeres… Cuando llegó la fiesta del Pentecostés estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un viento fuerte resonó en toda la casa donde ellos estaban reunidos y se les aparecieron lenguas como de fuego que se posaron sobre cada uno de ellos y quedaron llenos del Espíritu Santo.  (Hechos 1: 14; 2:1-4)

"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra" (Hechos 1:8).
BAJA LA UNCIÓN...

“Baja la Unción”...Hermosa canción al Espíritu Santo del cantante católico Jon Carlo en uno de sus conciertos… Definitivamente el Espíritu Santo derramó su unción sobre todos los que allí  estuvieron…

Espíritu Santo: Quema mi vida... 
Quiero alabarte y no puedo… quiero levantar mis manos hacia a Ti
Ya no tengo fuerzas, dame hoy las Tuyas… Es hora de que obres Tú en mí…
Quema mi vida… quema mi ser…
Saca de mí lo que ya no te agrada… hazme de nuevo, tuyo quiero ser…
Tú eres el Divino Alfarero y todo nuevo lo puedes hacer…

martes, 15 de mayo de 2012

MARÍA: “La Esposa del Espíritu”


“La Esposa del Espíritu”

Escucha esta hermosa canción interpretada por Luisa y Roberto Huertas del Ministerio Musical "Immah" y servidores de nuestra Comunidad Parroquial San José de Nazareth en la ciudad de Medellín…

lunes, 14 de mayo de 2012

“Hágase”…

“Hágase”…
Igual que tu Hijo en Getsemaní
al Plan de Dios Padre dijiste que sí.
Amor “obediente” aunque cueste morir,
aprendió de tu vida el “hágase” en mí…
Judith María


"Como Jesús, aprendamos de María a acoger el proyecto de amor que Dios ha soñado para nosotros"… Judith María


Homilía del Papa Juan Pablo II
Las palabras de María en la Anunciación, «he aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38), ponen de manifiesto una actitud característica de la religiosidad hebrea. Moisés, al comienzo de la antigua alianza, como respuesta a la llamada del Señor, se había declarado su siervo (Ex 4,10; 14,31). Al llegar la nueva alianza, también María responde a Dios con un acto de libre sumisión y de consciente abandono a su voluntad, manifestando plena disponibilidad a ser «la esclava del Señor» (Lc 1, 38). María, la «llena de gracia» (Lc 1, 28), al proclamarse «esclava del Señor», desea comprometerse a realizar personalmente de modo perfecto el servicio que Dios espera de todo su pueblo. Las palabras «he aquí la esclava del Señor» anuncian a Aquel que dirá de sí mismo: «el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10,45; Mt 20,28).
Así, el Espíritu Santo realiza entre la Madre y el Hijo una armonía de disposiciones íntimas, que permitirá a María asumir plenamente su función materna con respecto a Jesús, acompañándolo en su misión de Siervo. También María, aun teniendo conciencia de la altísima dignidad que se le había concedido ante el anuncio del ángel, se declara de forma espontánea «esclava del Señor». En este compromiso de servicio, ella incluye también su propósito de servir al prójimo, como lo demuestra la relación que guardan el episodio de la Anunciación y el de la Visitación. Las palabras «hágase en mi según tu palabra» (Lc 1,38) manifiestan en María, que se declara esclava del Señor, una obediencia total a la voluntad de Dios.
El optativo «hágase», que usa San Lucas, no sólo expresa aceptación, sino también acogida convencida del proyecto divino, hecho propio con el compromiso de todos sus recursos personales. María, acogiendo plenamente la voluntad divina, anticipa y hace suya la actitud de Cristo que, según la carta a los Hebreos, al entrar en el mundo, dice: «sacrificio y oblación no quisiste; pero me has formado un cuerpo [...]. Entonces dije: ¡He aquí que vengo [...] a hacer, oh Dios, tu voluntad!» (Hb 10,5-7; Sal 40,7-9). Aunque en el momento de la Anunciación María no conoce aún el sacrificio que caracterizará la misión de Cristo, la profecía de Simeón le hará vislumbrar el trágico destino de su Hijo (Lc 2,34-35).
La Virgen se asociará a Él con íntima participación. Con su obediencia plena a la voluntad de Dios, María está dispuesta a vivir todo lo que el amor divino tiene previsto para su vida, hasta la «espada» que atravesará su alma.

domingo, 13 de mayo de 2012

Haced lo que Él os diga

La verdadera devoción Mariana siempre nos conduce a Jesús, quien es el centro de nuestra fe…
No tengas miedo… ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?


Hermosa reflexión y canción del músico y cantante católico Martín Valverde sobre la Santísima Virgen María que siempre nos lleva a Jesús y que en los momentos más difíciles de nuestra vida nos conforta volviéndonos  a  repetir lo mismo que le dijo hace más de 500 años al indio San Juan Diego en el cerro de Tepeyac: No tengas miedo… ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre?

Fuente original: programa “El que tenga oídos...” en EWTN



TEXTOS DE SAN JOSEMARÍA


“Haced lo que Él os diga”
En medio del júbilo de la fiesta, en Caná, sólo María advierte la falta de vino... Hasta los detalles más pequeños de servicio llega el alma si, como Ella, se vive apasionadamente pendiente del prójimo, por Dios. (Surco, 631)

30 de mayo de 2000
Entre tantos invitados de una de esas ruidosas bodas campesinas, a las que acuden personas de varios poblados, María advierte que falta el vino (cfr. Jn 2, 3). Se da cuenta Ella sola, y en seguida. ¡Qué familiares nos resultan las escenas de la vida de Cristo! Porque la grandeza de Dios convive con lo ordinario, con lo corriente. Es propio de una mujer, y de un ama de casa atenta, advertir un descuido, estar en esos detalles pequeños que hacen agradable la existencia humana: y así actuó María.

—Haced lo que Él os diga (Jn 2, 5).

Implete hydrias (Ioann. II, 7), llenad las vasijas, y el milagro viene. Así, con esa sencillez. Todo ordinario. Aquellos cumplían su oficio. El agua estaba al alcance de la mano. Y es la primera manifestación de la Divinidad del Señor. Lo más vulgar se convierte en extraordinario, en sobrenatural, cuando tenemos la buena voluntad de atender a lo que Dios nos pide.

Quiero, Señor, abandonar el cuidado de todo lo mío en tus manos generosas. Nuestra Madre —¡tu Madre!— a estas horas, como en Caná, ha hecho sonar en tus oídos: ¡no tienen!...

Si nuestra fe es débil, acudamos a María. Por el milagro de las bodas de Caná, que Cristo realizó a ruegos de su Madre, creyeron en El sus discípulos (Jn 2, 11). Nuestra Madre intercede siempre ante su Hijo para que nos atienda y se nos muestre, de tal modo que podamos confesar: Tú eres el Hijo de Dios.

— ¡Dame, oh Jesús, esa fe, que de verdad deseo! Madre mía y Señora mía, María Santísima, ¡haz que yo crea! (Santo Rosario, 2º Misterio luminoso).


MENSAJE DEL PAPA JUAN PABLO II
CON OCASIÓN DE LA XLII JORNADA MUNDIAL
DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

17 DE ABRIL DE 2005 - IV DOMINGO DE PASCUA
A los jóvenes les vuelvo a decir las palabras de Jesús: "Duc in altum!" Al repetir de nuevo esta exhortación, pienso también en las palabras dirigidas por María, su Madre, a los servidores en Canaán de Galilea: "Haced lo que Él os diga" (Jn 2, 5). Cristo, queridos jóvenes, os pide «remar mar adentro» y la Virgen os anima a no dudar en seguirle.
Suba desde cada rincón de la tierra, reforzada con la materna intercesión de la Virgen, la ardiente plegaria al Padre celestial para conseguir "obreros para su mies" (Mt 9, 38). Quiera Él conceder fervorosos y santos sacerdotes a cada porción de su grey. Confiadamente nos dirigimos a Cristo, Sumo Sacerdote, y le decimos con renovada esperanza:
Jesús, Hijo de Dios,
en quien habita la plenitud de la divinidad,
que llamas a todos los bautizados a "remar mar adentro",
recorriendo el camino de la santidad,
suscita en el corazón de los jóvenes
el anhelo de ser en el mundo de hoy
testigos del poder de tu amor.

Llénalos con tu Espíritu de fortaleza y de prudencia
para que lleguen a descubrir su auténtico ser
y su verdadera vocación.

Salvador de los hombres,
enviado por el Padre para revelar el amor misericordioso,
concede a tu Iglesia el regalo
de jóvenes dispuestos a remar mar a dentro,
siendo entre sus hermanos
manifestación de tu presencia que renueva y salva.

Virgen Santísima, Madre del Redentor,
guía segura en el camino hacia Dios y el prójimo,
que guardaste sus palabras en lo profundo de tu corazón,
protege con tu maternal intercesión
a las familias y a las comunidades cristianas,
para que ayuden a los adolescentes y a los jóvenes
a responder generosamente a la llamada del Señor.

Amén.
Castel Gandolfo, 11 de agosto del 2004
IOANNES PAULUS II

jueves, 10 de mayo de 2012

¡Feliz día de las Madres! Mayo 13 / 2012


¡Una doble celebración!


13 de mayo: Celebramos el día de las madres y honramos a nuestra  Madre del Cielo: la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de Fátima...

 A continuación un pequeño homenaje con todo nuestro cariño a todas las mamitas de  nuestra parroquia… 


¡Y aquí algunas de las hermosas mamitas de nuestra Comunidad Parroquial de San José de Nazareth!

Canción del video: “A Mamá”
Autora (letra y música): Judith María Peña Santodomíngo
Acompañamiento musical y coros: Roberto y Luisa Huertas
Comunidad Parroquial  San José de Nazareth


Horario de las Eucaristías en este fin de semana:

SÁBADO 12 de mayo:
6:00 p.m. EUCARISTIA (madres que ya están en la Gloria) – Capilla San José de Nazareth

DOMINGO 13 de mayo:
10.00 a.m.  EUCARISTIA- Restaurante Palmitas
11:00 a.m. EUCARISTIA – Capilla San José de Nazareth
12:30 m. EUCARISTIA – Colinas del Viento
6:00 p.m. EUCARISTIA – Capilla San José de Nazareth